lunes, 28 de abril de 2008

La voz del libro


Me gusta verlos temblar de emoción, como si algo les hubiera atrapado, como si en su mirada sólo existieran los tesoros que guardan mis palabras. Y yo me dejo hacer, me convierto en deseo.
No basta sentir su aliento sobre mi cuerpo, ni observar sus muecas más íntimas.
Entre las sábanas del silencio, todavía siento vergüenza cuando me miran fijamente a las hojas y acabo convertido en el paisaje de las niñas de sus ojos. Me siento desnudo y no puedo ni quiero hacer nada por evitarlo.

Soy el espejo en que se miran, ese lugar que alguien dejó escrito robando la vida a sus propios secretos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy Carmen (nos conocimos en Cabañas de Ebro, ¿recuerdas?)
A partir de ahora espero que visitemos mutuamente nuestros blogs.
Me ha gustado la carta de amor que te premiaron, casi tanto como el poema también premiado, de Luna Azul.
Saludos y hasta pronto.

pepe montero dijo...

Buen sitio, Alcañíz. Ahora me parece que estoy haciendo algún modelito para una boda de alguien de allí. Gracias por visitar y comentar. Estupenda carta amorosa.

Un saludo.

Guillermo dijo...

Muchas gracias por tus comentarios y por escribir.

Seremos aire y libros

Espero leerte más.

Un saludo.